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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Lección 4 
19 al 26 de abril 



La sabiduría 

de sus enseñanzas 




«La gente se asombraba de su enseñanza, 

porque la impartía como quien tiene autoridad 

y no como los maestros de la ley». 

Marcos 1:22 



Sabiduría 

de uso cotidiano 

INTRODUCCIÓN 

Génesis 3: 5, 6; Mateo 5-7 

En el lugar donde trabajo hay un cartel 
que me impresiona por su triste ironía. Or- 
guUosamente proclama que «la sabiduría es 
algo interno». ¿Dónde está la ironía? Es que 
está colocado en la puerta de la habitación 
donde se evalúa la capacidad mental de los 
pacientes. Quienes pasan por esta habita- 
ción son sicóticos, suicidas, maníacos, gen- 
te deprimida o sencillamente malvada. Son 
gente a quien nadie consultaría en caso de 
desear sabiduría. Sus vidas son un desas- 
tre; sus pensamientos, desordenados. Suge- 
rir que «la sabiduría es algo interno» y que 
no la están utilizando o rehusan usarla; es 
cruel, denigrante y trivializa su muy paten- 
te enfermedad. 

¿Qué es la sabiduría? El diccionario la 
define como «el conjunto de 
tos sobre cualquier tema o n 
portamiento prudente y apropiado». Pero 
esta definición pasa por alto la pregunta: 
¿Qué es lo prudente y apropiado? 

La raza humana ha buscado la sabidu- 
ría desde el mismo Edén. Eva comió el fru- 
to prohibido debido a que decidió creer los 
asertos de la serpiente. «Dios sabe muy bien 
que, cuando coman de ese árbol, se les abri- 
rán los ojos y llegarán a ser como Dios, co- 
nocedores del bien y del mal» (Gen. 3: 5). 

Nunca llegamos a recuperarnos. Toda- 
vía buscamos con desesperación sabiduría 
de todo tipo en los lugares acostumbrados 
y en los más disímiles. Exaltamos a aque- 
llos que pensamos poseen sabiduría, y los 
consultamos cuando enfrentamos situacio- 



Sábado 
19 de abril 



nes difíciles. De hecho, ha habido muchos 
hombres y mujeres célebres que han sido 
motivo orgullo para la humanidad. Pero a 
lo sumo, la suya ha sido una sabiduría hu- 
mana, «sabiduría de adentro», o interna. 

Las buenas nuevas consisten en que 
Dios no nos abandonó para que descifremos 
por nosotros mismos el secreto de la verda- 
dera sabiduría: él mismo vino para revelar- 
la. Gracias a las enseñanzas de Jesús ] 
mos identificar en qué consiste la verdade- 
ra y correcta sabiduría, de acuerdo a las i 
mas celestiales. A diferencia de las ensef 
zas de cualquier otro sabio terrenal, su 
biduría viene de fuentes ajenas al saber 
mano; esta es la única y genuina «sabiduría 
externa» que podemos obtener 

Pero, aunque la sabiduría de Jesús ve- 
nía de lo alto, él habló de forma que los 
más humildes pudieran entenderlo. Él uti- 
lizó ilustraciones de la vida cotidiana: la luz, 
la sal, las aves, los lirios del campo. Habló 
de algunos conceptos que no parecen im- 
portantes para la sabiduría humana, pero 
que lo son para el cielo. Elementos como la 
confianza, lo horrible del pecado, la oración, 
pureza del corazón. Jesús enseñó que la sa- 
biduría divina es algo para usarse cada día, 
mediante ilustraciones de la vida diaria. 

Algo vital es que su sabiduría es en ex- 
tremo abarcante. «Por tanto, todo el que me 
oye estas palabras y las pone en práctica es 
como un hombre prudente que construyó 
su casa sobre la roca» (Mat. 7: 24). 



¡Nadie 



Kcluido! 



Sus palabras y su sabiduría S' 
le las utilicemos a diario. 



Domingo 
20 de abril 



Enseñanzas 
para el examen de la vida 



Mateo 5-7; 20: 25-28; 
Juan 4: 22-24; 8: 2-11 

No te vayas por las ramas (Mat. 

5-7) 

Jesús predicó el Sermón del Monte al 
principio de su ministerio. Decidió que no 
iba a darse a conocer mediante mensajes 
corteses, aguados. No se fue por las ramas, 
no utilizó eufemismos ni frases complacien- 
tes. En vez de ello, el Sermón del Monte 
está repleto de declaraciones directas, im- 
pactantes, que van al grano. 

Consideremos el texto de Mateo 5: 20: 
«Porque les digo a ustedes, que no van a 
entrar en el reino de los cielos a menos que 
su justicia supere a la de los fariseos y de los 
maestros de la ley». Esta declaración debe 
haber sido algo inaudito para sus oyentes. 
En Mateo 6: 15 afirma: «Pero si no perdo- 
nan a otros sus ofensas, tampoco su Padre 
les perdonará a ustedes las suyas». Esto es 
algo desafiante aún para los oyentes de 
nuestra época. 

Jesús y las verdades espaciales 
(Mat. 5-7) 

Aunque Jesús no se fue por las ramas, 
él presentó muchas de sus verdades en un 
formato del tipo «Tardis». Este era el nom- 
bre de una nave espacial en una serie tele- 
visiva inglesa. Lo que la hacía especial era 
que la nave «Tardis» tenía la apariencia de 
una cabina telefónica. Sin embargo, al en- 
casa. Era más grande por dentro que por 
fuera. Así son muchas de k 



;s desafíos, verdades 
de tamaño universal concentradas en sen- 
cillas palabras como las de Mateo 7: 12. «Así 
que en todo traten ustedes a los demás tal 
y como quieren que ellos los traten a uste- 
des». También en Mateo 5: 44: «Pero yo les 
digo: Amen a sus enemigos y oren por quie- 
nes los persiguen». 

Sabiduría para pecadores, 
interesados y creyentes 
(Mat. 5-7) 

De acuerdo con la naturaleza de las en- 
señanzas de Jesús del tipo «Tardis», mucho 
del Sermón del Monte es presentado en Ma- 
teo como sólidos fragmentos informativos, 
de instrucción o de sabiduría. La mayor par- 
te de ellos están dirigidos a los creyentes y 
al tipo de vida que deben vivir: ser la sal de 
la tierra y la luz del mundo; asumir actitu- 
des correctas respecto al homicidio, al adul- 
terio y al divorcio; respecto a amar a los 
enemigos; parecerse a su Padre celestial 
al orar; y muchas otras más. 

Sin embargo, algunos de estos consejos 
son de importancia para todos los peca- 
dores, no tan solo para aquellos que han de- 
cidido seguir a Dios. Por ejemplo, Mateo 
5: 25 nos aconseja resolver prestamente cual- 
quier conflicto, antes que llegue a los tribu- 
nales a fin de lograr un mejor resultado. 
Esto es un buen consejo para cualquiera. 
Además, encontramos varios consejos para 
los «buscadores de la verdad», aquellos que 
están en busca de la senda de vida: «Entren 
por la puerta estrecha. Porque es ancha la 
puerta y espacioso el camino que conduce 
a la destrucción, y muchos entran por ella. 
Pero estrecha es la puerta y angosto el ca- 



)nduce a la vida, y son pocos los 



El reino de Dios (Mat. 5: 3-12) 

Jesús reveló que el reino de Dios utili- 
za un conjunto de normas que lo diferen- 
cian de los demás reinos terrenales. Las Bien- 
aventuranzas (Mat. 5: 3-12) exaltan las ca- 
racterísticas normalmente despreciadas por 
quienes abrigan ambiciones mundanales. 
Algunos de estos rasgos son: la humüdad, 
la misericordia, la mansedumbre y la pureza. 
Jesús desafió las normas humanas de con- 
ducta y sus respuestas, en todo el Sermón 
del Monte. Nos dijo que debíamos mostrar 
la otra mejilla, caminar la segunda milla, 
amar a nuestros enemigos, orar por los que 
nos persiguen, dejar de preocuparnos por 
la comida y el vestido y hacer con los de- 
más lo que nos gustaría hicieran con noso- 
tros. Jesús fue aun más lejos al afirmar que 
a fin de ser engrandecidos, sus seguido- 
res debían convertirse en siervos (Mat. 20: 
25-28). 

La justicia (Juan 4: 23, 24) 

Jesús nos dijo que la verdadera espiri- 
tualidad tiene que ver mayormente con 
nuestros corazones (justicia interna), y no 
tan solo con nuestro comportamiento (jus- 
ticia externa). En Mateo 5, él nos dice que 
enojarse (algo interno) es lo mismo que 
asesinar (algo externo), y que codiciar es lo 
mismo que adulterar (algo externo), (Mat. 
5: 21, 22, 27-30). En el capítulo 6, repi- 
te tres veces que hagamos algo en secreto 
(dar, orar, ayunar) y comienza diciendo: 
«Cuídense de no hacer sus obras de justi- 
cia delante de la gente para llamar la aten- 
ción» (Mat. 6: 1). En el capítulo 7 se refiera 
a la gente que profetizó, echó fuera demo- 



nios y obró milagros (actos externos), di- 
ciendo: «No todo el que me dice: "Señor, 
Señor", entrará en el reino de los cielos, si- 
no sólo el que hace la voluntad de mi Padre 
que está en el cielo. Muchos me dirán en 
aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos 
en tu nombre, y en tu nombre expulsamos 
demonios e hicimos muchos milagros?" En- 
tonces les diré claramente: "Jamás los co- 
nocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de mal- 
dad!"» No es de asombrarse, entonces, que 
le dijera a la Samaritana que Dios busca 
adoradores que le adoren en espíritu, y en 
verdad Quan 4: 23, 24). 

Dios se acerca a nosotros 

Muchas de las enseñanzas y sucesos de 
la vida de Jesús ayudan a presentar una 
imagen de Dios y de su trato 
Se nos dice que Dios desea suplir n 
necesidades: «Si así viste Dios a la hierba 
que hoy está en el campo y mañana es arro- 
jada al horno, ¿no hará mucho más por us- 
tedes, gente de poca fe?» (Mat. 6: 30) Aun 
más. Dios desea concedemos ricos dones: 
«Pues si ustedes, aun siendo malos, saben 
dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más 
su Padre que está en el cielo dará cosas 
buenas a los que le pidan!» 

PARA COMENTAR 

1. La mayor parte del Sermón del Monte 

rrecto comportamiento de los hijos de 
Dios. ¿Cómo reconcilias ese énfasis en el 
comportamiento, con el énfasis coloca- 
do paralelamente en la justicia interna? 

2. Lee Mateo 7: 17-20. ¿Te sientes algunas 
veces como un árbol malo tratando de 
producir frutos buenos? ¿Cómo puedes 
asegurarte que eres un «árbol bueno»? 



Julie Hoey, Cooranbong, 



Lunes 
21 deabri 



Estudiantes 
a largo plazo 



TESTIMONIO 

Salmo 72: 6 

Jesús hacía un excelente uso del len- 
guaje. Sus palabras levantaroi 
naron enfermos y aquietaron un 
so mar La gente se sentía atraída 
labras. «Con amor compasivo y 
graba, consolaba e instruía a todos los que 
le oían; porque sobre sus labios se derra- 
maba la gracia a fin de que pudiese presen- 
tar a los hombres de la manera más a 
yente los tesoros de la verdad».' «Estas 
labras resonaron en los oídos de la muc 
dumbre como algo desconocido y nue 
Tal enseñanza era opuesta a cuanto habían 
oído del sacerdote o el rabino. En ella no 
podían notar nada que alentarse el orgu- 
llo ni estimulase sus esperanzas ambiciosas, 
pero este nuevo Maestro poseía un poder 
que los dejaba atónitos. La dulzura del amor 
divino brotaba de su misma presencia co- 
mo la fragancia de un flor. Sus palabras des- 
cendían "como la lluvia sobre la hierba cor- 
tada; como el rocío que destila sobre la tie- 
rra". Todos comprendían que estaban fren- 
te a Uno que leía los secretos del alma, 
que se acercaba a ellos con tierna co 
sión. Sus corazones se abrían a él, y i 
tras escuchaban, el Espíritu Santo les 
ló algo del significado de la lección que tanto 
necesitó aprender la humanidad en todos 
los siglos».^ 

Les agradó la certeza, la sencillez y la 
franqueza de las enseñanzas del Maestro. 
Escucharon la verdad en su forma más pu- 
ra. «En vez de inducir al pueblo a estudiar 
las teorías humanas acerca de Dios, su Pa- 
labra, o sus obras, le enseñó a contemplar- 
lo según se manifiesta en sus obras, en su 



Palabra y por medio de sus providen 



s. Pu- 
tedel 
Ser Infinito».' 

«Nunca habían percibido sus oyentes 
tan profundo significado en la Palabra de 
Dios. Jesús se encontraba con la gente en 
su propio terreno, como quien está familia- 
rizado con sus perplejidades. Hacía hermo- 
sa la verdad presentándola de la manera 
más directa y sencilla. Su lenguaje era pu- 
ro, refinado y claro como un arroyo crista- 
lino. Su hablar era como música para los 
que habían escuchado las voce; 
de los rabinos. Pero aunque si 
era sencilla, hablaba como persona investi- 
da de autoridad». "* Nada ha cambiado res- 
pecto a sus palabras. Debemos recordar que 
en la «escuela de Cristo los estudiantes nun- 
ca se gradúan. Todos ellos se están prepa- 
rando para entrar en aquella escuela que 
perdurará por toda la eternidad»».' 

PARA COMENTAR 

1. La familiaridad puede llevar a la compla- 
cencia. ¿Qué podemos hacer para asegu- 
rarnos que las enseñanzas de Jesús con- 
tinúen siendo importantes para la iglesia 
y para nuestras vidas? 

2. Jesús utilizó en muchas ocasiones pará- 
bolas para ilustrar importantes concep- 
tos bíblicos. ¿Cuál es tu parábola favori- 
ta? ¿Por qué la prefieres? 



Brother^ 

¡No le des mente! 



Mateo 5: 25-34 

Son las 8: 50 de la mañana. Es el día que 
has estado anticipando y temiendo. Dentro 
de diez minutos tomarás el examen prácti- 
co de la licencia de conductor Necesitas esa 
licencia. Es el último requisito necesario pa- 
ra obtener el empleo que has solicitado. En 
el mismo momento que llegas a la conclu- 
sión que nadie ha notado tu nerviosismo, 
tu amigo se acerca y te dice: «No te preocu- 
pes, todo saldrá bien». Tú reconoces la sin- 
ceridad de dicha declaración, pero la mis- 
ma te ofrece poco consuelo. 

Preocupado. Además del zumbido que 
sientes en tus oídos, tu cuerpo ahora se ace- 
lera. Los científicos llaman a esta reacción 
«lucha o escape», o «lucha o escapa».' A 
raíz de la misma el sistema nervioso simpá- 
tico libera en el cuerpo abundantes com- 
puestos similares a la adrenalina. El cora- 
zón, los músculos, los pulmones y el cere- 
bro están sobrecargados; listos para escapar 
y esconderse de las i 



Jesús habló respecto a la preocupación. 
El entendió que ocasionalmente afronta- 
remos dichos síntomas físicos y mentales. 
También reconoció que nos afectan los pro- 
blemas de la vida, como trabajar, estudiar, 

nos esforzamos por controlar nuestras vi- 
das viviremos en un estado de «lucha o es- 
cape», una situación poco saludable que 

Jesús no nos brinda una respuesta, o 
consejos sabios respecto a la forma de con- 
trolar el estrés, tampoco expresa algunas 
beatitudes respecto a «ser feliz». El vivió de 



Martes 
22 de abril 



acuerdo a su propia filosofía. De hecho, la 
vida de Jesús demuestra que Dios nos ofre- 
ce una forma de vida superior a los concep- 
tos humanos de sabiduría. 

CONSIDERA 

1. «La paz de Dios descansa a mayor pro- 
fundidad que la suma del conocimien- 
to de los sabios terrenales. En la quietud 
del Espíritu, donde moran los que son 
guiados por Mi Espíritu, podrán ser re- 
velados todos los secretos, todas las ver- 
dades del reino oculto podrán revelarse 
y ser aprendidas. Vive aUí y la verdad más 
profunda que cualquier otro conocimien- 
to también te será revelada».^ 

2. Dios nos ofrece una paz profunda, ver- 
dadera, permitiéndonos que confiemos 
en su divina dirección y que nos guía de 
forma tangible. El no garantiza que no 
hemos de afrontar dificultades y situa- 
ciones que nos harán sentir incómodos; 
pero nos recuerda que lo busquemos a 
él y a su justicia como una forma de vida. 

PARA COMENTAR 

1. ¿Puedes mencionar ejemplos en los que 
Jesús o sus seguidores pusieron de ma- 
nifiesto su «tranquila confianza» en el Pa- 
dre, aun en momentos de dificultad? Co- 
mienza con estos: Lucas 4: 1-13; 22: 63- 
65; Hechos 27: 27-44. 

2. Piensa en algún motivo de preocupación 
que esté presente en tu vida. ¿Qué prome- 
sas ha expresado Dios respecto al cuida- 
do que tendrá por ti? (Heb. 13: 5-8). 

1. J. H. Wümore, D. L. Costül, Pfi_ysit)logy o/ Sport ani 

Exerríse (Illinois; Human Kinetics, 1994). 

2. A. J. Russell, ed., Goi at Evenüde (Inglaterra: Arthur 
James, 19531, pp. 180, 181. 



Bruna Tawake, Wyee Point, A 



Miércoles 
23 de abril 



¿Las conoces? 
¡Ponías en práctica! 



COMO ACTUAR 



Respecto a Jesús hay algo en que la 
yor parte de la gente coincide: 
zas rebosan de sabiduría. Sin embargo, sus 
sabias palabras no necesariamente han con- 
vertido al mundo en un paraíso, a pesar de 
que han sido conocidas por más de dos mil 
años. ¿Por qué? 

Para que las enseñanzas de Jesús ejer- 
zan un efecto positivo sobre el mundo no 
basta con que sean reconocidas y relegadas 
en un rincón para que acumulen polvo. 
Deben ser puestas en práctica. 

¿Cómo podremos practicar las enseñan- 
zas de Jesús para que nos cambien, trans- 
formen a los demás y al mundo de manera 
positiva? 

1. Estudiándolas. Si estás estudiando para 
un examen, leer el material una sola vez 
no es la mejor idea. Mientras más com- 
plejo e importante sea el material, más de- 
bes leerlo. Las enseñanzas de Jesús son 
tan importantes y provechosas que debe- 
mos estudiarlas constantemente y recor- 
darlas a fin de aprender su significado y 
descubrir nuevos conceptos. Aun cuando 
las enseñanzas de Jesús pueden ser com- 
prendidas por un niño, sus profundas 
ideas pueden ser también analizadas por 
los teólogos. En última instancia, el má- 
ximo beneficio lo obtendrás al invitar la 
compañía del Espíritu Santo al estudiar- 

2. Ponías en práctica. Aunque fueron es- 
critas hace mucho y en una cultura dife- 
rente, las enseñanzas del Señor todavía 
conservan su relevancia. Trata de actua- 



lizarlas, especialmente las parábolas, a 
fin de comprobar si esto te ayuda a cap- 
tar mejor su significado. Sustituye los 
pesos y medidas por conceptos moder- 
nos que puedas entender. Cambia las 
denominaciones de los puestos de traba- 
jo y ocupaciones a términos utilizados 
hoy Trata de integrarte a cada una de 
ellas, tratando de entender cómo pue- 
den aplicarse a tu vida. 
3. Vívelas. Guardar la 



3 teorías en tu mente es 
una cosa. Sin embargo, el mayor benefi- 
cio se obtiene al vivir lo que él enseñó. 
Esto es un desafío por completo diferen- 
te. En todo lo que hagas, asegúrate que 
concuerda con lo que Jesús enseñó. Esto 
no es solamente una receta para una vi- 
da feliz. También equivale a impartir doce- 
nas estudios bíblicos a quienes te rodean 
y aun no son creyentes. 
4. Compártelas. Hasta aquí hemos habla- 
do de nosotros mismos. Sin embargo, pa- 
ra sacar el máximo provecho de las ense- 
ñanzas de Jesús debemos compartirlas. 
Esto no significa que debemos reprender 
a la gente porque no hace su voluntad. 
Comunica la doctrina de Jesús con amor 
Comparte siempre su sabiduría con los 
demás cuando surja la ocasión. 
Imagínate un mundo que estudiara y 
viviera de acuerdo a las enseñanzas de Je- 
sús. ¡Qué mundo maravilloso sería! No to- 
do el mundo adoptará sus enseñanzas an- 
tes que la tierra sea renovada. Sin embargo, 
quienes las hagan suyas observarán una 
gran diferencia en sus vidas y en las vidas 
de aquellos a quienes han llevado a Jesús. 
Realmente vale la pena. 



tt Wegener, The Basin, / 



No tanto el qué^ 

sino el cómo y por qué 



OPINIÓN 

Lucas 18: 9-14 

La mayor parte de la gente ha oído 
hablar de un cobrador de impuestos y de 
un fariseo que fueron a orar al templo. El 
«consagrado» fariseo sacó el pecho y habló 
con arrogancia y orgullo; por otro lado el 

La sabiduría de Jesús 
hace que contemplemos 

la vida y la fe 
de diferentes maneras. 

despreciado publicano, lleno de humildad, 
apenas se atrevía levantar su vista. El men- 
saje principal de esta parábola era dejarle sa- 
ber a los fariseos y oficiales del templo que 
sus orguUosas tradiciones no tenía valor 



Es fácil ver la apli 
en aquel ambiente, ei 
gente oraba. Pero, ¿no 
muchos de nosotros caemo: 

Cuando el fariseo de est 
estaba de pie en medio del 
zaba las palabras apropiada 
agradecía 



ción de eí 



relato oraba, 
;emplo. Utili- 
, recitaba los 
Dios por las 
bendiciones recibidas, les recordaba al Se- 
ñor y a los presentes su dedicación al ob- 
servar las solemnidades religiosas. 

Si te detienes a pensar en ello, el pro- 
blema no estaba en lo que él decía, sino en 
el cómo y el por qué lo decía. No era inapro- 






piado que aquel hombre le agradeciera a 
Dios por sus favores. Tampoco era inco- 
rrecto que dijera «observo las solemnida- 
des». Lo que estaba mal era el momento, el 
lugar y el medio. 

Un anciano de iglesia puede pararse al 
frente de la iglesia y compartir su experien- 
cia, contando la forma cómo Dios ha obra- 
do en su vida. Él puede haber sanado a diez 
enfermos de cáncer mediante el poder de 
Dios, ganado 57 almas y alimentado a todos 
los huérfanos de una institución. Pero si es- 
te dirigente se para lleno de orgullo, para 
saber que Dios lo considera mejor 
tú porque él ha hecho todo lo 
anterior, entonces él está actuando errónea- 
mente y será juzgado por ello. 

Al mismo tiempo, hay un cobrador de 
impuestos presente, algo distante, una cara 
más en la multitud; un hombre que con hu- 
mildad piensa en sus fracasos y clama pi- 
diendo misericordia; un hombre que no es- 
tá al tanto de su poder, pero conoce muy 
bien el poder de Dios. En Lucas 18: 14, Je- 
sús nos dice que aquel hombre se fue a su 
casa en paz con Dios. La sabiduría de Jesús 
hace que contemplemos la vida y la fe de 
diferentes 



es al emplear 
r nos desvia- 
expresando? 



PARA COMENTAR 

1. ¿Por qué es ; 
lo que Dios ha obrado a 
tros? 

2. ¿Por qué es que algunas 
palabras elegantes para 
mos de la idea que 



Viernes 
25deabr 



-Sabiduría de lo alto 



de Jesús 
de Dios, 
el efecto 



EXPLORACIÓN 

Mateo 5-7 

PARA CONCLUIR 

Jesús impartió una sabiduría de lo alto, 
utilizando palabras que la gente común po- 
día entender Él empleó ilustraciones senci- 
llas sacadas de la naturaleza y de la vida 
cotidiana. Su vida fue también un instru- 
mento didáctico. Las enseñanzas 
nos muestran los valores del reino 
Para que sus enseñanzas surtan 
apropiado necesitamos estudiar ci 
mente la Palabra de Dios, aplicarla a nues- 
tras vidas, vivir en la forma que Dios nos 
pide y compartir toda esta sabiduría con 
los demás. Cuando hagamos esto nos dare- 
mos cuenta que poseemos una nueva pers- 
pectiva espiritual y ante la vida. 

CONSIDERA 

• Crear un collage de frases sacadas de las 
s de Jesús. Identificar ilustra- 
s para unirlas a dichas 



3 objetos ci 



' Hacer una lista de cin 
nes que Jesús utilizó e 
mencionando las lecciones que él sacó 
de ellos. ¿Qué objetos posees que pudie- 
ran también ilustrar dichas enseñanzas? 

1 Escuchar una grabación de los evange- 

parque u otro ambiente natural. Aspira 
el perfume de las flores, observa las aves 
en su vuelo y aprende de las enseñanzas 
de Jesús. 
I Trabajar con algún amigo a fin de crear 
un diálogo basado en una de las parábo- 

1 Preparar un cartel que ilustre algunas de 
las enseñanzas de Jesús, colocándolo en 
un lugar donde puedas verlo a diario. 

1 Meditar en lo que significa estudiar la 
Palabra de Dios durante toda la vida. 



PARA CONECTAR 

/ Palabras de vida del gran Maestro, cap. 1. 
/ El Deseado de todas las gentes, cap. 31.